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¿Adiós al password?
www.UOL.com.ar/Último momento/Tecnología . Martes 28 de Agosto de 2001
Internet
Escanear las huellas digitales, el iris de los ojos o la forma de
la cara para acceder a una instalación industrial o a un centro de trabajo suena
a película futurista o de espías. Sin embargo, los sistemas de identificación
biométricos (biometric ID systems) se están abriendo paso en las empresas.
Y la principal razón no es porque los empresarios quieran rodearse de
extraordinarias medidas de seguridad estilo Agente 007 o porque quieran
impresionar a visitantes y accionistas. No. La principal causa de su progresivo
éxito es más prosaica: son sistemas más baratos de mantener.
¿Cuánto cuesta, por ejemplo, mantener un departamento de seguridad con
vigilantes tipo policía, tarjetas magnéticas que deben ser comprobadas,
modificación permanente de los passwords y códigos de acceso a instalaciones,
comprobaciones y listados, avisos a los empleados para que guarden separadamente
las contraseñas, servicio de atención como recordatorios cuando se pierden las
claves...? Un escaner de retina puede estar en 1.000 dólares, mientras que los
dispositivos que chequean las huellas de los dedos se encuentra en el mercado
norteamericano a partir de 300 dólares, según ha comprobado este periódico.
Todas las tecnologías tienen, obviamente, sus inconvenientes, y los sistemas
biométricos (así denominados por su identificación con la ciencia que mide los
diferentes aspectos del cuerpo humano) presentan una gran dificultad, cual es el
peligro de que la base de datos, donde se valida la información escaneada, caiga
en manos de intrusos o delincuentes que hagan un uso perverso.
Imagínense los perfiles reales de las personas en manos de desaprensivos. Sea
como fuere, los fabricantes de las tecnologías biométricas adivinan un gran
negocio de futuro (eso no es ciencia ficción), en consonancia con la previsión
de la consultora IDC, que fija un mercado de casi mil millones de dólares en
menos de tres años.
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