|
| |

NEGOCIOS EN INTERNET / E-STRUCTURE
Homini, una Compañía que Deja Huella
Utilizando la tecnología biométrica, que permite la
identificación por huella digital, esta empresa incubada conquista otros nichos
de mercado y busca nuevos socios para seguir creciendo.
Por Cristina Lucia Valdés.
Juan Felipe Escobar Castro, gerente general de Homini.
El 14 de marzo pasado en varios municipios cafeteros de Colombia se vivía una
pequeña revolución. Ese sábado los cajeros de Bancafé, la segunda entidad
financiera del país por número de activos, se encontraban atendiendo en horario
extendido a los clientes que entraban a las sucursales con la idea de registrar
su huella para hacer transacciones electrónicas en los cajeros automáticos y
dejar a un lado la tarjeta plástica a fin de no tener que recordar la clave cada
vez que fueran a retirar dinero.
Esta misma situación ocurría en las sucursales del banco en Medellín, Cali,
Bogotá, Cartagena y Manizales, pues la entidad financiera estatal bajo el
eslogan "Bancafé único como su huella", estaba estrenando la tecnología
biométrica (identificación por huella digital) en sus cajeros automáticos. Este
banco es uno de los primeros en el mundo en utilizar la tecnología de la
biometría para facilitarle la vida a sus clientes al instalar en cada cajero un
dispositivo que reconoce la huella de cada uno de los usuarios y les permite
realizar consultas y transacciones sin necesidad de utilizar la tarjeta plástica
de débito o crédito. Con la misma huella y un lector biométrico en su
computador, cualquier cliente del banco puede hacer transacciones en línea.
Esta solución financiera fue implementada por Homini, una joven empresa fundada
en 1998 bajo el nombre de Sociedad Y2K Limitada, que desde sus inicios
incursionó en el área de la biometría y sus aplicaciones en la vida práctica.
"Fueron cerca de 3 años de investigación y desarrollo en el estudio biométrico
hasta que se logró sacar un producto que cumpliera las expectativas de los
clientes", indica el gerente general de la compañía, Juan Felipe Escobar Castro,
ingeniero de producción y Master en Business Administration de la Universidad
Adolfo Ibáñez de Chile, quien vino de paso al país hace seis meses y se quedó
atraído por el proyecto, "porque las perspectivas que generan las nuevas
tecnologías hicieron que cambiara la seguridad de un trabajo estable por un
trabajo que día a día conlleva nuevos retos y desafíos".
En la actualidad Homini está culminando el proceso de renovación tecnológica de
Bancafé, en el que la entidad financiera ha invertido cerca de 7 millones de
dólares. De este proceso forma parte el Proyecto Escribano, un software con el
que los caficultores pueden hacer sus ventas y compras en las cooperativas
cafeteras y hacer transferencias a su cuenta con la huella y el número de su
cédula en tiempo real.
Empresa Incubada
Homini es una empresa de la nueva centuria que surgió gracias a la idea de tres
jóvenes paisas que hoy continúan siendo socios: Víctor Manuel Alvarez, Jorge
Camilo Borrero y Mauricio Tobón Franco, graduados en Ingeniería de Sistemas,
Economía e Ingeniería Mecánica, respectivamente. En el año 2000 la firma fue
aceptada en la Incubadora de Empresas de Base Tecnológica de Antioquia con el
fin de fomentar su crecimiento en las áreas operativa, productiva, de ventas y
comercialización. También recibió socios capitalistas que ayudaron a financiar
la fase de investigación y desarrollo.
La empresa no se ha concentrado sólo en el sector financiero y ha puesto en
marcha soluciones en los rubros de salud, telecomunicaciones y hoteles. Fue así
como en 2001 y para evitar los fraudes por suplantación de pacientes en los
diferentes sistemas de salud, la ciudad de Santa Marta contrató los servicios de
Homini para manejar el registro electrónico de la huella dactilar de 350.000
beneficiarios del Sisben, o régimen subsidiado de salud.
La compañía también finalizó el proceso de matrícula masiva de personas al
régimen de subsidiado de salud en el municipio de Caldas (Antioquia), quienes
son identificadas por medio de la huella digital en los centros de salud y no
por carnés.
Es muy amplio el rango de aplicaciones de mercado de esta empresa incubada e
incluye seguridad en datos, comercio electrónico, aplicativos de identificación
de afiliados de salud, control de acceso físico, entrega de pensiones y en el
campo de justicia criminal con soluciones como la puesta en marcha por el Inpec
en la Cárcel del Distrito Judicial de Medellín-Bellavista, financiado por el
Área Metropolitana del Valle del Aburrá. Allí se desarrolló un sistema de
control de acceso que cambiaba los permisos de papel otorgados por las
autoridades judiciales, por autorizaciones cargadas a la base de datos del
sistema por los administradores del penal.
También se desarrolló el proceso de reseña con registro de huellas digitales
para cotejar la identidad al ingreso y salida del penal aplicando biometría.
Buscando Socio
El gerente de Homini indica que para atacar todos estos segmentos la compañía
necesita estar fortalecida y en este sentido se encuentra en conversaciones para
sellar una alianza con Computec, firma especializada en la creación de
soluciones de información y outsourcing a la medida, para procesos de negocios.
"Esta alianza potencia el conocimiento biométrico, el soporte técnico y la
credibilidad del medio hacia la confidencialidad de toda la información". A
pesar de que no ha alcanzado su punto de equilibrio, lo que estiman sucederá en
junio de este año, la joven empresa se encuentra solvente y se está financiando
con préstamos privados y tramita cartas de crédito para importación de equipos.
También asegura que una de las ventajas competitivas de las nuevas aplicaciones
basadas en la tecnología biométrica es que disminuye de forma considerable los
costos en seguridad, mantenimiento de claves y pines y en bases de datos que se
repiten.
Por lo pronto la compañía tiene sus ojos puestos en el mercado local, sin
descuidar los mercados vecinos, en especial los de Ecuador, Panamá y Costa Rica.
En este momento la firma ofrece las soluciones biométricas de dos maneras:
licenciando su plataforma biométrica o prestando sus servicios por medio de
outsourcing. Se trata de una compañía con los pies en el presente pero con los
ojos puestos en el largo plazo, que cuenta con ocho grandes clientes y en la que
trabajan 10 personas. Advierte que hasta que no se estandarice, la biometría no
va a funcionar como todo el mundo se lo imagina y agrega que el costo de cada
solución depende de las necesidades de la empresa que la va implementar, del
número de procesos requeridos y de los puntos donde se quiere poner en marcha.
"Consideramos que tenemos un costo muy asequible en el mercado, en el que la
relación costo beneficio es muy positiva para la empresa que adquiere una
solución de este tipo". Para este año la meta de la empresa es licenciar como
mínimo cuatro nuevos proyectos de gran envergadura como el de Bancafé, "porque
esto no es de hablar y listo. Hay que tener a la mano presupuestos concretos".
|